RUDOLF DIESEL
Hacia finales del siglo XIX, con el desarrollo de las minas de carbón, con su industria siderúrgica y su ferrocarril, Bélgica era una de los países más industrializados. Bajo estas circunstancias florecían nuevas ideas y proyectos, por lo tanto, uno no debe sorprenderse de que uno de estos nuevos inventos, el nuevo motor de explosión de Rudolf Diesel, encontrara un fabricante en Bélgica.
En Diciembre de 1896, este motor, en el que la explosión no se debía a una chispa si no a la alta temperatura de los gases tras la compresión, funcionó por primera vez. Solo tres años más tarde fue fabricado en la compañía "Carels Brothers" en Gante. Uno de los hermanos Carels, George, se convirtió en un buen amigo de Rudolf Diesel. Rudolf Diesel era más que un excelente ingeniero, también era un filósofo y un romántico. Rudolf Diesel nació el 18 de Marzo de 1858, hijo de inmigrantes Alemanes en París. Sorprendió a todo el mundo por su interés por la tecnología, su capacidad para la música como pianista y artista moderno.
Además se consideraba así mismo como un filósofo social y con su invento, lo primero que pensó, fue que los trabajadores independientes como joyeros, relojeros, dentistas.. podrían librarse de la dura labor de operar las máquinas de vapor de las grandes industrias. Las licencias y patentes de sus inventos le hicieron millonario ya antes del fin del siglo XIX.
Sin embargo Rudolf Diesel nunca obtuvo el reconocimiento como filósofo. De su libro "Solidaridad", de dos tomos, en el que describía su visión de una empresa, solo se vendieron 200 copias. Además, no tuvo éxito en las inversiones que realizó y conoció la pobreza antes de su muerte, que todavía hoy, permanece en misterio. En el 27 de Septiembre de 1913, se embarcó destino a Londres para una conferencia. Durante la noche, desapareció y no se le volvió a ver. Generalmente se cree que accidentalmente cayó del barco y se ahogó. Menos de un año después de su muerte, la primera Guerra Mundial comenzó y ambos bandos usaron el motor diesel, que ideado para mejorar la calidad de vida de la humanidad, fue usado en navíos de guerra y en los nuevos submarinos, el arma más destructiva usada en el mar hasta la fecha.
